Se logró articular a más de 450 localidades y numerosas instituciones en una estrategia federal de vigilancia. Los datos obtenidos permitieron identificar focos críticos, comprender la dinámica poblacional del vector e integrar variables como las heladas. Este trabajo sentó las bases, con más y mejor información, para avanzar en este convenio de tres años hacia un sistema predictivo que combine monitoreo, clima y manejo cultural, con el objetivo de anticiparse a futuras epidemias.